El dim sum no es un solo plato sino una tradición: una comida de pequeños platillos servidos con té, típicamente por la mañana o primeras horas de la tarde. La selección clásica incluye har gow (empanadillas de camarón con envoltura translúcida), siu mai (empanadillas de cerdo y camarón), char siu bao (bollos esponjosos de cerdo BBQ) y cheung fun (rollitos de fideos de arroz sedosos). Cada cesta es un testimonio de la precisión cantonesa: pliegues perfectos, pieles translúcidas y rellenos equilibrados. En Guangzhou, el dim sum es un arte.
El dim sum se originó a lo largo de la Ruta de la Seda como paradas de descanso para viajeros que bebían té y comían pequeños bocadillos. En el siglo XIX, las casas de té de Guangzhou lo elevaron a la elaborada comida que es hoy, servida desde carritos con ruedas que recorren los comedores.