Las Costillas de Cerdo al Vapor son un elemento imprescindible del dim sum. Pequeños trozos de costillas de cerdo se marinan con frijoles negros fermentados (douchi), ajo, azúcar y un toque de chile, y luego se cuecen al vapor hasta que la carne está tan tierna que se desprende del hueso. La salsa (una combinación de jugos de cerdo, sabor a frijol negro y ajo) está hecha para ser absorbida con arroz. La clave está en el corte: las costillas deben ser pequeñas y carnosas, con un buen equilibrio de grasa y magro.
Las costillas al vapor con frijoles negros es una técnica cantonesa clásica que data de siglos atrás. La combinación de frijoles fermentados y cerdo se considera un maridaje umami perfecto en la cocina cantonesa.